PERJUICIOS
En el taller de los parásitos del pensamiento descubrimos que tan arraigados tenemos en nuestro subconsciente ideas que distorsionan la realidad. Conocemos muy bien que los perjuicios no nos dejan pensar con claridad y nos nublan la mente.
Este tema no es nuevo tiene milenios de antigüedad y se lo puede apreciar en la Antigua Greacia donde tildaban a los no griegos de "bárbaros" que hacía referencia a los que no entendían la lengua nativa. Este manera siguieron evolucionando los perjuicios en la mente del hombre, llegando hasta grandes pensadores como Nietzsche o Schopenhauer.
Lo peor de todo es que no queremos reconocer que tenemos perjuicios anidando en nuestra mente como párasitos que infectan y seguimos arraigados en ellos, reconociendo que pensar de cierto modo no afecta a nada ni a nadie.
Con una sola imagen podemos determinar si tenemos o no perjuicios con respecto a algo, como la siguiente:
En realidad no sabemos lo que está sucediendo, pero tampoco debemos adelantarnos a juzgar de cualquier forma.

